top of page
Publicar: Blog2_Post

Me voy

Hace algunos años te conté una historia tan triste que me hizo llorar. Siempre he sido reservada pero no por antipatía sino por timidez. Me protejo de todo y de todos.

¿Callamos las cosas para no hacer daño? ¿Somos conscientes de que esa persona puede desaparecer con la misma fuerza que llegó a tu vida? Entonces, ¿por qué no le demostramos cada día que la queremos ? ¿ Por qué no lo decimos más? ¿ Pasamos de todo? Son tantas preguntas sin respuestas que mi cabeza no consigue dormir pensando en todas las posibles ecuaciones. ¿ El amor es una ecuación? ¿ Existe alguna fórmula que te haga saber que al fin encontraste a tu alma gemela? ¿ Existe alguna fórmula para resolver la complejidad de amar?

Me temo que no. No existen fórmulas ni respuestas. Muchas veces no sabemos por qué sí o por qué no, así que nos dejamos llevar sin reparar en el daño que hacemos a los demás. El silencio es un arma de doble filo, no es sinceridad, no es empatía, no es... pobrecita, ya se le pasará.

El silencio te mata lentamente como el veneno obtenido de una fórmula magistral. Para callar si hay fórmulas, para evitar premeditadamente situaciones y confesiones, en este caso para todo aquello que implica maldad existen miles de fórmulas, pero para amar no existe nada. Es un soplo de aire fresco, espontáneo, natural; un sentimiento pasional que no puedes controlar, amar es temblar cuando le sientes , es buscar su mirada, es soñar cuando habla... Amar es cogerte de la mano y no soltarte nunca, es amistad, deseo, entrega, complicidad, paciencia, perdón y devoción. Amar es todo, por eso cuando nos quitamos la máscara y nos desnudamos sentimos un miedo atroz a no ser correspondidos.

Me temo que esto ocurre tantas veces que el corazón termina siendo una piedra a medio pulir dentro de un cuerpo con el alma esquiva.

Esta noche no pude conciliar el sueño, no pude cambiar el mundo con mis pensamientos, pero me di cuenta de que mi corazón es demasiado noble para ir sin coraza, así que decidí buscar un cofre a su medida y reservarlo para aquellas personas que me demuestren su amor de manera natural, espontánea, como una brisa de aire fresco acariciándote por las mañanas. Quizás así conseguiré dormir y no recordaré aquella historia tan triste que te conté y que me hizo llorar, aquella en la que me fui para no regresar jamás.


Me voy

porque no encontré respuestas

porque siempre te necesite

porque nunca te mentí


Me voy

con la maleta llena de ilusiones

con el corazón desbocado

con el alma entre tinieblas


Me voy

porque esta noche fue eterna

porque las horas me pesaban

porque los minutos me dolían.


Me voy

porque no encontré respuestas,

porque siempre te necesite,

porque nunca te mentí.


Me voy, me voy sin ti.


M.J. Ruiz



Comments


bottom of page