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Existe un mundo...

Existe un mundo dentro de mí que lleva tu nombre sin tú saberlo. Un universo que protejo de todos, incluso de mi misma porque me jode admitir que te quiero.

La niña imposible, la mujer insensible, la espuma imperceptible de las olas del mar. Un pasado incipiente, un presente agotador, un futuro que no llegará porque no soy lo que quieres.

Existe un mundo dentro de mí, donde los abrazos simbolizan el amor, donde la guerra es un juego de niños traviesos que luego se ríen de sus estupideces, donde todo es posible, incluso quererte.

La niña de hielo, la dama paciente, las llamas del fuego eterno. Una pelea titánica contra mi ser por no alejarme, el silencio de mis huesos al golpearse contra el suelo porque tus brazos no me dan cobijo cuando te necesito. Una realidad o dos, un mundo simulado, Alejandro rompiéndose en el silencio, la autora protegiéndole de las mujeres como tú.

El niño indomable, el hombre impaciente, un vampiro nocturno que necesita el sexo femenino para sobrevivir a sí mismo.

Existe un mundo dentro de mí que lleva tu nombre sin tú saberlo. Luna, Marta, Melanie, Gaby, Isabella, Norma, Lola… las protagonistas de mis novelas tienen algo en común y es que todas consiguen que la historia cambie y el coprotagonista reaccione.

Un vagabundo emocional, un sinvergüenza, un vende poemas, un asalta camas, un amante incansable. Un perro sin dueño, un espía de miradas, un conseguidor de lunas, un alquimista de sueños.

Y después de todo, llegas para decirle a mi otro yo, que no te gustan los poetas. Así que establezco un diálogo con él y le pido que cambie el nombre de nuestro universo.

Un mensaje, una caricia, una llamada, un Te quiero a destiempo, la espuma imperceptible de las olas del mar acariciando mi cuerpo, los brazos que me salvan, los besos que me faltan.

Ni lunas, ni soles, ni promesas sin cumplir, ni noches, ni días, ni cumpleaños, ni aniversarios, ni hijos, ni separaciones, ni normalidad, ni cotidiano. Ni llamadas, ni mensajes, ni te extraño, ni te quiero, ni respuestas, ni preguntas, ni a tiempo ni a destiempo.

Mi arrullo, mi amor, mi vibración, mi pasión, mis días, mis noches, mi luz, mi oscuridad, mi paz, mi caos, mi amante, mi amiga, mi todo, mi nada.

Existe un mundo dentro de mí que lleva tu nombre sin tú saberlo. Un universo que protejo de todos, incluso de mi misma porque me jode admitir que te quiero.


Alejandro ( Mi otro yo simulado)



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