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Mi vida

Nací en Sevilla en el seno de una familia sencilla. Mi padre involucrado en la política y los asuntos sociales nos inculcó desde muy temprana edad el respeto hacia los demás. Soy la pequeña de tres hermanos, prematura, insolente, superviviente de mi propio parto. Mi madre, una luchadora incansable acostumbrada a cuidar de todos, nos enseñó que amar es la única forma de vivir. Por amor se pasan todos los límites y se soportan todas las desgracias. Amar es sinónimo de Libertad, y en eso coincidían mis padres, ambos querían ser Libres. Nos transmitieron esa libertad en sus enseñanzas. 

 

Recordar cada lugar que me hizo existir es darme alas para volar tan alto que los malos recuerdos  no consigan alcanzarme.

Luego crecí, y entendí que "los malos" existen, que la vida es injusta, y que siempre pierde el más débil. Lástima que lo aprendiera tarde, a base de golpes, caídas, y escándalos. 

Me gusta ser anónima, observar cómo el mundo transcurre ajeno a mi existencia. Pero, cuando la injusticia me saca de quicio, me pongo el mundo por montera, y reivindico por todos, por todas, por tu familia, por la mía, pero sobre todo, por nosotras. 

¿Cómo actúo? Escribiendo. Transmitiendo un mensaje alto y claro, sin censuras ni hipocresías, con la verdad en la boca, y el miedo guardado en el cajón, porque con miedo es imposible vivir aunque Ames. 

Durante 7 años fui secretaria de dirección de un grupo empresarial bien posicionado y con proyección internacional.  Tengo miles de anécdotas, miles de contactos encerrados en mi agenda, y cada uno tiene su propia historia. 

 

Durante un café pregunté a la secretaria de Vicepresidencia de una conocida entidad bancaria, si escribiría un libro conmigo. Lo titularíamos " Secretarias en la sombra". Su respuesta fue un NO rotundo, acompañado de un valioso consejo.

"Somos mujeres, desconocidas, anónimas; no olvides que cuando una secretaria desaparece nadie la echa de menos. ¿Para qué meternos en líos innecesarios? Todo seguirá igual. Los tiburones seguirán comiéndose a los peces pequeños. Recuerda que no somos nada, a nadie le importa nuestro futuro, es más, ni siquiera saben que existimos". 

Lo que fui pertenece a un pasado imborrable, era una esclava laboral, sin voz ni voto, sometida a una presión inhumana. Ahora, lo que soy se expresa con un sinfín de palabras, cantadas, narradas, leídas, soñadas.  En mi boca ya no existen los silencios y mis ataduras las decido yo.

 

Ahora que el miedo no forma parte de mi, sé que lo que soy es LIBRE.